CRITICA; “OCTUBRE” DE GOODBYE MONROE

Goodbye Monroe es un grupo formado en las Islas Canarias y compuesto por Claudia Álamo (Voz), Adrián Arvelo (Bajo), Álvaro J. Calero (Guitarra) & Javier Guerrero (Batería) que en estos días nos han presentado su segundo LP titulado “Octubre”, producido por Emilio Mercader, conocido por haber trabajado entre otros con Miguel Bosé y Marta Sánchez.
El disco está a medio camino entre un EP y un LP ya que contiene un total de 7 canciones, pero son suficientes para poder entrar en la atmósfera musical a la que nos invita esta joven banda. Es un disco pop-rock pero también tiene ese punto melancólico, cálido, de blues. La enérgica y a la vez elegante voz de Claudia termina de darle la solidez que desprende el disco que sin embargo también vislumbra un cierto toque alternativo.
goodbye monroe grupo
El álbum se presenta con el single “Ámsterdam”, que además es el primer corte del disco y que resulta ser una buena elección como maestro de ceremonias. Un inicio instrumental, donde poco a poco se van acoplando los diferentes sonidos nos da la bienvenida hasta que se incorpora, susurrante en estos primeros segundos, la voz de Claudia Álamo, que pocos segundos después ya demuestra que puede darle también mucha fuerza. Tras unas primeras estrofas inspiradas nos sorprende un estribillo alternativo y el tema vuelve a finalizar con un nuevo alarde del buen hacer instrumental del grupo.
“La guerra” es  una colaboración con Maikel Hernández, cantante de Tripolar, una balada clásica y el tema más pop del disco, donde las voces de Maikel y Claudia compactan a la perfección en uno de los mejores temas del disco a pesar de echarse en falta algo más de pegada en el estribillo.
Precisamente esto último es lo que le sobra a otro de los temas a destacar. “Despedida” arranca tranquila con una base “electrónica” pero va cogiendo fuerza hasta que alcanza el climax en un potente estribillo rock de estructura “música-pausa-música-pausa-música” con ese “El quiere y – pausa – no hay amor – pausa – no queda amor si – pausa – hay amor”.
Y como se suele decir, dejando lo mejor para el final resaltamos el tema “Óxido”, una canción cuya engañosa sencillez inicial es su mayor virtud ya que la conexión con el oyente es instantánea y sin pretensiones pide ser la favorita del disco. Remata el tema un riff vocal final con mucha fuerza seguido de un estribillo que cada vez que suena convence más, en parte gracias a la letra que como en todos los temas del disco hablan de temas cotidianos con los que es fácil identificarse.
 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s